Lavado del sistema de refrigeración y cambio del termostato
Para un funcionamiento eficaz, vaciar el refrigerante antiguo, lavar todo el sistema, sustituir el termostato, y cargar el sistema con anticongelante limpio, al menos una vez cada dos años.
ATENCION:
NO QUITAR el tapón del radiador, ni vaciar el refrigerante hasta que este esté frío (el termómetro debe señalar por debajo de la zona verde rayada). Aflojar siempre lentamente el tapón del radiador o el grifo de vaciado a fin de aliviar el exceso de presión.
1.
Vaciar el refrigerante - Quitar el tapón del radiador (A). Abrir la válvula de vaciado (B) del radiador y vaciar el refrigerante del radiador. Abrir el tapón de vaciado (C) en el lado izquierdo del bloque motor y vaciar el refrigerante.
IMPORTANTE:
Es necesario quitar el termostato para que el lavado sea eficaz.
2.
Quitar el termostato - Quitar la tapa del termostato (D), extraer el termostato, y reinstalar la tapa (sin termostato). Apretar los tornillos con 47 N·m (35 lb-ft).
3.
Lavado del sistema con agua - Cerrar todas las válvulas y tapones de vaciado y llenar de agua el sistema. Poner en marcha el motor durante 10 minutos para remover el óxido y los sedimentos. Detener el motor y vaciar el agua del sistema, antes de que se sedimenten las impurezas.
4.
Lavado del sistema con limpiador de radiadores - Cerrar todas las válvulas y tapones de vaciado y llenar el sistema con agua y un buen limpiador de radiadores. Seguir las instrucciones que figuren en el limpiador. Poner en marcha el motor hasta alcanzar la temperatura de trabajo. Detener el motor y vaciar de inmediato el sistema.
5.
Lavado del sistema con agua - Cerrar todas las válvulas y tapones de vaciado y llenar de agua el sistema. Poner en marcha el motor durante unos 10 minutos, vaciando seguidamente el agua del aclarado.
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